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Hemos contemplado y tocado con nuestras manos,  la misericordia del Padre en el testimonio de una VOLUNTARIA

Hemos contemplado y tocado con nuestras manos, la misericordia del Padre en el testimonio de una VOLUNTARIA

Nuestra provincia latinoamericana “San Antonio”, con su sede en Chile, irradia destellos de luz y de misericordia del Padre en la presencia de la señorita GIULIA DURIGON TONON, voluntaria laica en estas tierras, en Chile y en Bolivia.

Sean estas breves palabras un HOMENAJE PÓSTUMO a GIULIA DURIGON, que pasa por nuestro lado haciendo el bien, sin alardes ni aspavientos, al estilo silencioso de la Santísima Virgen María o de San José. Puedan también, ser una exhortación al cristiano de hoy, laico o consagrado, para reflexionar sobre el sentido de la existencia y, por último, para agradecer a la familia Durigon Tonon, de Treviso, Italia por haber compartido con nosotros, su testimonio de Fe, Esperanza y Caridad, en la persona de GIULIA, QEPD.

Según la doctrina de San Juan Pablo II, para ser voluntario cristiano se requieren motivaciones profundas; una capacidad de entrega y de fidelidad en el día a día; una debida preparación y paciente camino de formación y perseverancia. El cristiano vive el voluntariado como don gratuito para servir a Cristo en los hermanos: se trata de la gratuidad de la caridad.  De esta forma, el voluntario cristiano da el sentido a la vida, reencuentra los valores de la familia, de la comunidad, del vivir juntos, de favorecer el desarrollo del Popolo allá donde es enviado. Se necesita un estilo de vida abierto, solidario, discreto, generoso, respetuoso de las personas. Se trata de una motivación evangélica cultivada en la oración, los voluntarios cristianos son simples y mansos, cultivan la sobriedad y el espíritu de sacrificio: ¡esta era Giulia!

GIULIA, llega a Chile, a Rancagua en la organización territorial de la así llamada VI Región, después de haber servido en una de las Misiones de la Congregación en África, a un hogar de niñas, adolescentes y jóvenes necesitadas de todo y que recibieron de las hermanas, del personal e de Giulia, ¡la ayuda necesaria!

Giulia se prodiga en atenciones hacia las niñas, está siempre alegre y feliz, prudente, respetuosa, solícita, cariñosa, comparte con ellas el patio, el recreo, la piscina, el teatro, los cantos, las danzas, la oración, la santa misa, los actos, los tiempos de estudio, la supervisión de los deberes, todo. Especialmente se preocupa de la salud de las niñas: esta es su área, en ella se prepara con diligencia, profesionalismo y capacidad.

La ciudad de Rancagua es una franja angosta de tierra entre dos cordilleras, de Los Andes y de la Costa. El cambio del clima caluroso de África, al riguroso frío de Rancagua produce un deterioro en su salud. Los médicos recomiendan sea trasladada a un clima cálido y templado. Por eso deja el querido Hogar “Santa Rosa” y otros hermanos pobres y necesitados la reciben: los hermanos de Bolivia.

Giulia fue acogida con mucho amor en la misión de Bolivia; ella trabajó en el campo de la enfermería, en el dispensario "San Francisco" en Cochabamba. Su amor por los más pobres y abandonados también la llevó a aventurarse en las montañas de los Andes, curando a los enfermos de pueblito en pueblito. En la zona del "Barrio don Bosco" era conocida por todos porque, con su amabilidad, su generosidad y su sonrisa, ganaba los corazones no solo de sus enfermos, sino de todos los que se acercaban a ella: "hermanita Julia" Así la llamaban con mucho amor y así quedó grabada en los corazones de la gente.

Con las religiosas compartió la vida de oración, la vida fraterna, siendo testimonio, siendo ejemplo, luz, con su compañía respetuosa y prudente, paciente y humilde.

Al presentarse al Señor, el 18 de mayo del 2022, su equipaje es colmado de los frutos sembrados en estas tierras lejanas, ellos le abrieron las puertas del cielo.

En nuestros tiempos, en que se debilitada el sentido del bien común y la fraternidad, y la vida gira entorno a sí mismo, en un exacerbado narcicismo, encerrada en los horizontes limitados del propio yo, te rendimos homenaje a ti GUILIA, porque tu pureza de motivación te hizo trasparente; el respiro de tu esperanza, constante; y la humildad de tu caridad, creíble.

Dios sea bendito, por tu gran caridad, paciencia y donación.