¡Jóvenes misioneros portadores de paz y esperanza!
Tavannes, un pequeño pueblo situado a 760 m. de altitud en el macizo del Jura suizo donde una comunidad católica, en minoría, se enfrenta cada vez más a los desafíos de proliferación de diversas iglesias evangélicas-sectas y, al mismo tiempo, a la descristianización. Es aquí donde la fraternidad de las Religiosa Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón opera desde hace unos 60 años.
Nos resulta difícil organizar y vivir la jornada de oración de los niños por la paz, como el Papa Francisco había solicitado, pero nuestras actividades y la oración de los niños de la coral siempre se centran en la urgencia de la paz y de la reconciliación.
En el espíritu de la paz anunciada por los ángeles en Navidad, hicimos gestos concretos dirigidos, en particular, a las personas solas del pueblo.
En las calles de Tavannes, durante el Adviento, resonaban cantos alegres de alabanza. Son los niños de la coral, vestidos de pastores o de Reyes Magos, que llevan la buena noticia de la Navidad, bendicen a las familias y recaudan fondos para proyectos de ayuda a la infancia. Por su alegría, los cantos y el gran entusiasmo son verdaderos misioneros de la Buena Noticia y anuncian la Paz. Ellos participan en la acción " Cantores de la estrella" coordinada por la Misión- Suiza.
Los Cantores de la estrella son una acción de solidaridad propuesta a los niños, durante el período de Navidad y de la Epifanía. Como los Magos, al acercarse la Navidad, los Cantores de la estrella proclaman esta buena noticia del nacimiento de Jesús e invitan a compartir. Tradición que se remonta a la Edad Media, esta actividad tiene lugar en numerosos países y en todos los continentes, bajo los auspicios de Misión-Niños.
En la Edad Media, los niños de las familias pobres iban de puerta en puerta para pedir un poco de dinero, que llevaban a sus familias para mejorar la vida ordinaria.
Hoy en día, los Cantores de la Estrella hacen lo mismo, pero el dinero que recaudan está destinado a niños de todo el mundo. Esta tradición sensibiliza a los más jóvenes sobre la necesaria solidaridad con los niños de otras regiones del mundo.
Con este espíritu de compartir, cantando vamos de casa en casa a las personas solas; ellas esperan con impaciencia y alegría este momento, abren las puertas de sus casas de par en par, participan con empatía en los cantos y los deseos de paz y alegría, reciben con respeto la bendición que los niños les traen. Son momentos muy significativos y agradables de compartir con los niños y las personas mayores; los adultos están emocionados, los niños están estupefactos y entusiasmados. En el momento de la partida, las personas solas nos saludan con gran reconocimiento y nos saludan desde la ventana.
Sr. Beniamina abre el pequeño grupo de cantores, mientras que Sr. Paulina, como una "pastora", sigue y protege.
¿Y cómo no anunciar la paz y la alegría a todos los transeúntes? y pasando delante de un Center pararnos, y entrar cantando. Ciertamente el responsable, sorprendido y maravillado por lo que sucede, no entiende, pero la presencia de las hermanas lo tranquiliza.
Entonces los niños cantan con mayor entusiasmo, y explican el proyecto deseando a las personas presentes en el almacén felices fiestas de Navidad y un Nuevo Año bendecido. ¿Quién hubiera pensado que los trabajadores podrían ralentizar el trabajo y durante unos minutos alegrarse con nosotros y cantar la alegría de la Buena Noticia? la felicidad de unos y otros es indecible.
Al regresar a la escuela después de las vacaciones de Navidad, continuaremos nuestra evangelización, llevaremos la paz y la alegría a tres Casas de Reposo del valle.
Una experiencia única: ¡contagiar alegría y calor humano a todas estas personas!

