Tras las huellas de Francisco de Asís " Quiero hacerme hermano " (Ven. P. Gregorio OFM)
La semana pasada dejamos la historia del Padre Gregorio Fioravanti (Ludovico) con el florecimiento de la vocación. Le dijo a papá Antonio: "Quiero hacerme fraile franciscano". A los quince años, en los primeros días de 1838, llamó a las puertas del Convento franciscano de la "Santísima Trinidad", cerca de Orvieto. Aquí, el 5 de febrero de 1838, es revestido del saio franciscano e invitado a dejar el nombre de bautismo, Ludovico, asumiendo el de fray Gregorio de Grotte di Castro.
Después del período del noviciado, el 5 de febrero de 1839 celebra su profesión solemne, reafirmando la voluntad de hacer del Evangelio su forma de vida, siguiendo el ejemplo de san Francisco de Asís. Después de Orvieto, la obediencia lo llama primero a Roma, en el Convento de " Santa María de Aracoeli " y luego a Viterbo, en el de " Santa María del Paraíso ". Para completar los estudios, alterna los períodos de estancia entre los dos conventos. El 17 de mayo de 1845, recién cumplidos los 23 años, fray Gregorio de Grotte di Castro es consagrado sacerdote en Viterbo, en la catedral de San Lorenzo. Celebra su primera misa en Grotte di Castro. Vuelve al convento de Aracoeli para profundizar ulteriormente la preparación cultural y ejercer también en la enseñanza.
Superados los concursos generales de filosofía y teología, que lo habilitan como docente, a la dependencia directa del ministro general, el padre Gregorio está llamado a pasar otro "paso". (Cfr. M. Antonietta Pozzebon – “Il Servo di Dio Padre Gregorio Fioravanti, ofm”, Editrice VELAR, 2012)



