Los pigmeos son un grupo étnico generalmente conocido por vivir en la selva ecuatorial de África. Tienen un fuerte sentido de la vida comunitaria, caracterizado por un estilo de vida según la naturaleza, único. Su entorno natural proporciona todo lo que necesitan para su sustento. Generalmente son fácilmente identificables por su fisonomía única y baja estatura características que los diferencian de muchas otras tribus o clanes. Hablan un idioma común conocido como "Bakar".
La educación académica no forma parte de su tradición: dadas las estructuras que tienen a su disposición y las grandes distancias. Por estas razones, muchos de ellos no asisten a la escuela, sino que tienen una educación oral e informal. Tienen una manera natural sinfónica y melodiosa de cantar, utilizan sus voces de una manera excelente. La mayoría de sus canciones hablan de sus tradiciones e historia.
Los pigmeos están rodeados por los "Banti", (un nombre que se refiere a las personas que viven en África Central, Oriental y Meridional) con los que más a menudo se ven obligados a confrontarse en muchas áreas y en muchos aspectos. El desafío de la integración y del respeto mutuo de las culturas deja aún mucho que desear. La solución real y duradera sigue siendo la de la educación.
Toda cultura necesita ser educada y evangelizada para que la convivencia más humana y digna pueda caracterizar la relación entre los pigmeos y los "bantes". Sin embargo, ya se ha hecho mucho en este ámbito y todavía queda mucho por hacer, ya que los retos aún están abiertos. En la región de Sangha, concretamente en Sembe, tenemos a ambos grupos que viven en la comunidad, aunque con muchos retos que aún deben afrontarse.
Por eso, pastoralmente, la Iglesia local lleva a cabo iniciativas que puedan ayudar a crear una conciencia del Amor de Dios hacia la humanidad y a cada ser humano, independientemente de su origen, raza o nación. La motivación principal es llevar el amor de Dios a la humanidad que, la diócesis de OUESSO organizó un concierto musical entre los pigmeos de las diversas localidades, que debían converger en PEKE, alrededor de sus obispos, sacerdotes y religiosas y a toda la población para alabar a Dios todopoderoso, que es padre de todos.
Una vez recibida la invitación del obispo, las Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón que desde 1995 estamos en Sembe, invitamos inmediatamente a los muchachos de nuestra Escuela, San Kizito de LIPOUA y los del barrio. Reunimos a 21 chicas y chicos y empezamos con los ensayos de canto. Todos los miembros de nuestra comunidad religiosa, en los diversos campos de trabajo, han participado y motivado. A menudo los adolescentes fueron acompañados a sus casas, en el minibus, para atestiguar a los padres que sus hijos estaban realmente con nosotros. Muy a menudo Anita Puncini, una voluntaria de Suiza que vive con nosotros desde hace muchos años, realizaba este servicio.
Después de tres semanas de prueba de cantos en los que hemos disfrutado de las maravillosas voces y las expresiones alegres de las muchachas y muchachos nos hemos sentido tan bien y agradecidas con Dios que nos ha hecho instrumentos para transmitir su amor y alegría a sus hijos, los pigmeos. Ha llegado el momento de la salida hacia PEKE, nos acompañarán: Mme Esther enfermera de nuestro hospital, Mme Nadia y señor Jean Ndamo ambos maestros de nuestras escuelas en EGNABI y LIPOUA, miembros de la coral de la parroquia y el Dr. Buka, médico en nuestro hospital. Ciertamente las hermanas no podían faltar: sor Lucía Superiora de la Comunidad, sour Ritapia directora del Hospital y sor Blessing Responsable de nuestras escuelas.
La nueva coral lleva el nombre de: CORO SAN KISITO de LIPOUA - SEMBE. La elección del nombre se debe al hecho de que el santo es un joven africano de Uganda que murió a causa de su fe en Dios y que hoy es un modelo de fe para los jóvenes africanos.
El sábado 13 de noviembre de 2021 salimos para PEKE en dos minibuses. Se sentía que la emoción llenaba de alegría a cada persona. Llegamos a PEKE al mediodía. Por ser la primera salida y la primera vez que los adolescentes llegaron a la ciudad de Ouesso, la capital de su región SANGHA, decidimos hacer algunas visitas por la ciudad para conocer algunos lugares importantes. Estaban tan conmovidos que algunos de ellos no dejaban de agradecer a las religiosas todo lo que hacen por ellos.
El concierto musical comenzó a las 19 horas, participando seis coros procedentes de varias zonas pastorales de la PEKE y de otras parroquias como: Peke, Palmeraires, pueblo de París, Zoulabouth, Biessi, Lipoua de Sembe. Los coros han hecho su presentación en presencia del Obispo de la diócesis de Ouesso, Mons. Yves Monot, del Obispo de la diócesis de Imfondo Mons. Daniel NZIKA, de los sacerdotes y religiosas de varias congregaciones y de todos los fieles.
Nuestra profunda alegría no se basa sólo en el hecho de que nuestros muchachos hayan cantado mejor que todos, sino en la expresión de alegría y libertad que hemos podido captar en los rostros de todos los pigmeos reunidos para el concierto. Ciertamente, a través de esta experiencia han podido experimentar el amor de Dios por cada persona y también reforzar su pertenencia a la sociedad en la que queremos vivir como hijos de Dios. Al día siguiente, participamos en la celebración eucarística en la nueva Iglesia de PEKE y luego emprendimos el viaje de regreso a Sembe.
Esta experiencia ha sido única y permanecerá, como un momento inolvidable para nosotras, las religiosas, porque Dios nos ha permitido compartir con todos los demás pigmeos de la región la certeza de ser hermanos en Jesús. Damos gracias al Todopoderoso por su amor infinito. El mandato evangélico resuena cada día en nuestros corazones: "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes..." (Mt 28, 19a).
Hna. Blessing Lukong
"El buen Jesús haga que en todos los corazones
de sus Misioneras
resplandezca la santa caridad de su Corazón"
(F3, pag.221)
Shalom Matha Bhavan, es uno de nuestros centros de acogida pertenecientes a las Hermanas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón, con sede en Manjeri Kerala. Fieles a nuestros orígenes y a nuestra identidad de FMSC servimos con alegría y predilección a las "hermanas con necesidades particulares". Cuidamos de más o menos unas 60 mujeres. Estas mujeres han encontrado en nosotras una familia que las quiere, las acepta y le proporciona el sustento gracias a la generosidad de tantas personas.
El servicio fraterno que realizamos con las mujeres en Manjeri va más allá de la "Declaración universal de los derechos humanos" de salvaguardar la dignidad de la persona y su integridad, porque nosotros, las FMSC, a ejemplo de Francisco de Asís, descubrimos en los pobres el rostro sufriente de Jesús. Fieles a nuestro espíritu franciscano-misionero amamos y servimos al Señor en los pobres, les ayudamos a recuperar su dignidad de hijas creadas a imagen y semejanza de Dios. En efecto, el Señor nos las ha confiado y nosotras, con los sentimientos del Corazón de Cristo, les ofrecemos pequeños gestos de ternura y de amor por parte del Padre celestial.
Para que resplandezca la caridad del Corazón de Jesús, abrimos esta misión en Manjeri el 2010, para responder a las necesidades de las mujeres que sufren por la violencia doméstica también a causa de la dote no entregada y de otras formas de maltrato y abandono. La mayoría de estas mujeres son víctimas de abusos sexuales, enfermedades oncológicas, trastornos bipolares, esquizofrenia, depresión y malos tratos domésticos... Son mujeres realmente muy vulnerables.
Abandonadas y sumergidas en la soledad absoluta, se refugiaban en las estaciones de autobuses y trenes, encontraban su comida en los contenedores de la basura. Estas "hermanas" han sido conducidas a nuestra casa por la policía local, los trabajadores sociales y, a veces, también por sus mismos familiares. Ellas son originarias de Manjeri y de otras zonas circundantes: Calicut siendo una estación de tren importante, agrupa a muchas de estas personas, que en cierto modo encuentran un refugio en la estación, en su mayoría son personas que vienen del norte de la India en busca de trabajo o de una vida mejor. Pero desgraciadamente a menudo caen en la red de la trata de seres humanos y son explotadas.
Todas las mujeres que llegan a “Shalom Matha”, encuentran un ambiente acogedor y afectuoso y también quienes se ocupan de consolar y acompañar en su sufrimiento con la medicina, el consejo, el amor sincero al estilo franciscano, sin prejuicios sobre la cultura, color de la piel o de la religión. Lo importante es que vuelvan a la vida normal.
Las mujeres ocupan su tiempo cultivando verduras, flores, ayudando en la cocina, lavando los platos y ayudando a otras compañeras más necesitadas que ellas; rezando, cantando, bailando o realizando programas culturales para entretenerse a sí mismas y a las otras. Las FMSC pasan su tiempo compartiendo cada hora del día y de la noche. Cuatro de las cinco religiosas son enfermeras especializadas, un médico, del hospital más cercano, las visita una vez por semana.
La Providencia divina nos acompaña siempre en todas las necesidades y estamos muy agradecidas del cuidado paterno y amoroso del Padre celestial que inspira los corazones generosos a sostenernos de diversas maneras: alimentos, ropa, medicinas, etc. Hacemos nuestras las palabras de nuestro fundador el venerable P. Gregorio Fioravanti y alabamos a Dios porque "¡Maravilloso es el proceder de la Providencia!"
Con gran alegría compartimos el testimonio de nuestra hermana, Superiora provincial sor Antonia Piripitsi, en el encuentro del papa Francisco con los sacerdotes y los religiosos, en la catedral Maronita "Nuestra Señora de las Gracias" de Nicosia el 02/12/2021, durante su visita pastoral a Chipre.
Santo Padre,
Le damos nuestra cordial bienvenida a esta isla de los santos Bernabé y Pablo, y de tantos otros santos y santas que han contribuido a la evangelización del pueblo de Chipre.
Esta evangelización ha sido llevada a cabo también a través de tantos religiosos y religiosas que nos han precedido y han dado prioridad a la educación de los niños más pobres. Esta misión continúa hasta nuestros días en las escuelas católicas, que son medios eficaces para testimoniar el amor de Dios e inculcar los valores humanos, cristianos y religiosos.
Santidad, las escuelas católicas de la isla actualmente existentes y en plena actividad son sólo tres: El Colegio “Terra Santa” en Nicosia (fundado en 1646) perteneciente a los frailes Franciscanos Menores, la Escuela “Santa María” en Limassol, que en 2023 celebrará su centenario, perteneciente a las Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón y la escuela primaria de “San Marón” en Anthoupoli, frecuentada sobre todo por alumnos maronitas. Tanto el Colegio “Terra Santa” como la Escuela “Santa María” están abiertos a chicos y chicas de todas las etnias, mentalidades, culturas y religiones. Un lugar de encuentro verdaderamente ecuménico, sin discriminación alguna, donde se construyen puentes, donde los alumnos aprenden a respetarse unos a otros en su diversidad, a amarse, a ayudarse, a dialogar, a colaborar juntos para construir un futuro mejor, un futuro donde todos puedan vivir como hermanos y hermanas, sin distinción de raza, cultura, religión o lengua.
En el pasado reciente había otras tres escuelas, que por desgracia nos vimos obligadas a abandonar después de la invasión de las fuerzas turcas en 1974; algunas de nuestras hermanas mayores cuentan con pena cómo tuvieron que huir sin demora, para poder salvarse. Pensaban que solo se iban por una noche y que volverían al día siguiente, pero de esa noche a ahora han pasado ya 47 años.
El año 1974 marcó una página dramática en la convivencia pacífica y secular entre la población grecochipriota cristiana y turcochipriota musulmana. La división de Chipre ha cambiado radicalmente no sólo el orden político y social de la isla, sino también nuestra misión en la zona ocupada del norte. A pesar de diversas dificultades y peligros, las religiosas, asistidas por los sacerdotes maronitas, nunca han dejado de estar presentes, pobres entre la gente pobre, para sostenerla espiritual y moralmente, y hacer que las campanas de algunas iglesias sigan sonando.
Nuestras hermanas originarias de Kormakiti, Asomatos, Ayia Marina y Karpasha están ya mayores, mientras que se constata que faltan las familias católicas porque, después de la división de la isla, están esparcidas por todas partes; además, como en muchos países de Europa también en Chipre la crisis demográfica y laicización de la vida cotidiana hace que nuestros jóvenes estén poco disponibles a la vida de servicio en la Iglesia. Se trata de un desafío importante, que afrontamos con la oración y con el testimonio, para que pueda emerger en nosotras toda la belleza de la séquela.
Santidad, nuestra Provincia de “Santa Isabel de Hungría” de las Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón ha iniciado el itinerario preparatorio de nuestro jubileo de 150 años de presencia en Oriente Medio que celebraremos el año 2022. El tema que abordaremos será: "Enriquecidas por las experiencias del pasado, vivimos el presente con confianza y afrontamos con valentía los desafíos del futuro", este es nuestro programa del jubileo de los 150 años de presencia y misión en Oriente Medio. Prometemos vivir este tiempo de gracia como un espacio de renovación que ponemos en manos de Dios, dador de todo bien, de toda vocación y de toda fidelidad.
Durante el año de san José que está ya culminando, deseamos renovar nuestro entusiasmo personal y comunitario al servicio del Evangelio. Y en su presencia, Santo Padre, encomendamos a san José y a María santísima todas nuestras actividades pastorales y educativas. ¡Gracias por estar aquí, con nosotros!
"Los tiempos han cambiado y por desgracia la Iglesia parece aislada y desolada..." A menudo utilizamos esta frase abusivamente, pero en realidad no nos percatamos que nos muestra una cruel realidad de lo que está sucediendo y del profundo foso que, después de la pandemia, separa aún más a la iglesia de la gente y de la comunidad civil.
Las decisiones valientes del papa Francisco nos animan a replantearnos nuevamente algunas reflexiones con los párrocos y los demás encargados de la pastoral.
Partamos de la nueva experiencia de SÍNODO, que el Papa nos ha propuesto en forma totalmente nueva: ya no es una consulta solamente a los obispos, sino que un estudio, una seria y amplia reflexión a partir de todo el pueblo de Dios, convocado en Sínodo.
Si lo pensamos bien, la responsabilidad que compartimos es emocionante, totalmente nueva.
La estructura "SÍNODO" fue introducida por el iluminado papa Pablo VI en el Colegio Episcopal. La palabra en sí: "Sínodo" es un vocablo antiguo ligado a la Tradición de la Iglesia, compuesto por la preposición "con" y el sustantivo "camino" indica el camino hecho juntos por el Pueblo de Dios. Los creyentes son compañeros de camino, llamados a testimoniar y a anunciar la Palabra de Dios.
Sobre la base de todo esto, el Santo Padre, posando su mirada a la primitiva comunidad de Jerusalén, invitó a todo el pueblo de Dios a reunirse en escucha y discernimiento del Espíritu Santo.
La reforma propuesta por el papa Francisco se articula en tres fases: La primera fase implica a las Iglesias locales y durará hasta abril de 2022: será la «consulta del pueblo de Dios». La segunda fase es continental y recogerá todas las sugerencias de las iglesias locales. La última fase es el encuentro de los obispos con el papa en octubre de 2023 en el Vaticano.
¿Qué pasos nos invita a dar el Espíritu Santo para crecer como Iglesia sinodal?
Para responder a la pregunta la diócesis de Roma ha preparado fichas, para un camino de discernimiento sinodal basado en las bienaventuranzas, a todos los niveles eclesiales, para trabajarlo en cada realidad.
También nuestras comunidades religiosas están llamadas, como parte de la iglesia local, a vivir la sinodalidad. Nuestra Superiora general, con comunicación específica, nos ha solicitado una participación especial como consagradas invitándonos a reflexionar e interrogarnos sobre el tema de la sinodalidad, decisivo para la Iglesia, para su vida y misión.
Nos espera, pues, un trabajo sinodal en el que "estamos llamadas ante todo a invocar la asistencia del Espíritu Santo para que abra nuestro corazón y nuestra mente, permitiendo a Él iluminarnos y acoger su Creatividad, tal como el Padre lo quiere ".
Nuestro párroco, fray Mario Fucà, nos ha dado una señal tangible de algo que quiere cambiar, pidiendo encontrarse con toda la Comunidad. Ha venido con el hermano, fray Enzo, y nos ha expreso abiertamente sus inquietudes en este tiempo tan particular del Sínodo, que para él significa comprometerse más en la escucha, en el encuentro. Ha reflexionado sobre la valiosa presencia de la vida consagrada en su territorio parroquial y ha solicitado la atención sobre nuestra presencia privilegiada que, si por razones de edad avanzada, ya no puede estar en la actividad, puede sin embargo redescubrir su verdadero lugar en la comunidad cristiana, que es: la presencia orante, la escucha y el testimonio del absoluto de Dios en nuestra vida. Además, animó a las religiosas a estar presentes sobre todo en las circunstancias de oración comunitaria como la Adoración Eucarística y la misa dominical, para estar con la gente, rezar con ellos y ser testimonio.
La comunidad se ha mostrado muy disponible a estas propuestas del párroco y inmediatamente ha respondido positivamente. Somos conscientes de entrar en un movimiento que tendrá sus fatigas, pero lo hacemos con la conciencia que está en la profecía de la vida consagrada y en la multiforme riqueza de sus carismas, caminar juntos, en la iglesia, para alegrarnos, escrutar, contemplar, anunciar, acoger las diversidades y vivir la proximidad.
Comunidad de Centocelle-Roma
Cuando San Francisco descubrió en Cristo el sentido de su vida, sintió la urgencia de comunicar con alegría, el “tesoro que había encontrado”, porque el amor tiende a expandirse.
También nosotras, Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón, herederas del espíritu de San Francisco sentimos la necesidad de compenetrarnos un poco más en el mundo laical, ofreciendo nuestra riqueza carismática como una instancia de crecimiento en el amor y una invitación a participar de nuestra misión evangelizadora.
La vivencia del misterio cristiano es inagotable en la Iglesia: de la integración de los diferentes carismas, se manifiesta al mundo, el rostro de Cristo.
Los religiosos reciben de los laicos su sentido de lo concreto, su manera peculiar de vivir la fe, su riqueza humana, su visión de la vida.
Los laicos, por su parte esperan de los religiosos, motivaciones para profundizar el sentido de la vida, propuestas de valores perennes y trascendentes, y un testimonio auténtico de vida espiritual.
En el presente artículo, se desarrolla brevemente LA VIDA DE UNA COMUNIDAD DE LAICOS ASOCIADOS A LAS Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón, de la ciudad de Lima, Perú, acompañadas por una Comunidad religiosa. Durante el tiempo de contingencia sanitaría, surge la imperiosa necesidad de elaborar material visual para compartir, por medio de video conferencia y otros, el acompañamiento y espacio de formación de nuestros laicos asociados; haciendo extensiva la invitación a las otras comunidades presentes en los países latinoamericanos.
El material audio visual supone la elaboración de textos y el contactar sacerdotes u otras personas para las ponencias de los temas, de esta manera se hace buen uso de las redes sociales, las cuales, en el periodo de aislamiento estricto, fueron la herramienta, además de la oración, para el sostenimiento emocional y acompañamiento espiritual de los miembros de la comunidad, quienes sufrieron pérdidas, angustia, soledad y en algunos casos depresión como consecuencia del miedo y de relaciones interpersonales.
Como signo muy positivo, en este escenario epidemiológico, se recibe la vacuna contra la Covid-19, que permite la flexibilización de las restricciones, y experimentar, para el alma y el cuerpo, el beneficio del encuentro presencial, constituyéndose un verdadero motivo de alegría tanto para la comunidad de laicos como para la comunidad religiosa. Estos encuentros hacen brotar sentimientos encontrados, por una parte, la alegría de verse, escucharse, y también, la gran nostalgia por la ausencia física de integrantes de la comunidad de laicos, llamados a la casa del Padre.
Como los fieles laicos, “son llamados por Dios para contribuir, desde dentro a modo de fermento, a la santificación del mundo, mediante el ejercicio de sus propias tareas, guiadas por el espíritu evangélico, y así manifiesten a Cristo a los demás, principalmente con el testimonio de su vida y con el fulgor de su fe, esperanza y caridad…” (Cfr. Christifidelis laici n°59) La práctica de esta dimensión enriquece el camino de formación y sanación de la fraternidad de laicos asociados a la comunidad religiosa de Lima, protegida por Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, que se organiza para sostener a los más afectados por la crisis económica provocada por la pandemia.
Haciendo suya la máxima de san Alberto Hurtado, “dar hasta que duela”, comparten alimentos, ropa, útiles de aseo e incluso dinero, entregado vía giro bancario. De esta manera la Divina Providencia se hace presente y camina por las calles de Lima en el barrio de San Isidro, a través de la caridad de tantas personas. Las donaciones se comparten con otra congregación religiosa, cuyo apostolado es la pastoral social en el distrito Villa María del triunfo, uno de los sectores más empobrecidos de la capital y también con muchos hermanos privados del necesario che manifiestan su necesidad.
Con las debidas precauciones, se alimenta, también, el alma de los hermanos, con “El Pan de Vida” y la Eucaristía alcanza a enfermos y ancianos del sector, cuando estos solicitan, de esta manera, se fortalece la comunión de la Iglesia con los más vulnerables del entorno que son los adultos mayores.
Las redes sociales permiten acercar a los hermanos en el tiempo de mayor aislamiento, desde el año pasado hasta el momento actual. Por esto brota la gratitud a Dios, hacedor de todo bien, que mueve los corazones e inspira, a través de su Espíritu, a hacer el bien. En este último período del año litúrgico en que las lecturas de la liturgia diaria hacen presente la segunda venida del Señor e instan a estar preparados, con el alma limpia y las manos llenas de buenas obras, “porque tuve hambre, y me disté de comer… enfermo y me visitaste… vengan, benditos de mi Padre… “(Mt. 25, 35-44), todo recurso, bien empleado, también da gloria a Dios.
Nada puede paralizar al Espíritu. La evangelización sigue su camino, muchas veces cuesta arriba, venciendo el propio desaliento y el escaso uso de las redes sociales. En este contexto, doloroso, también resplandecen las sabias palabra de nuestro querido fundador el Venerable Padre Gregorio Fioravanti: “maravilloso es el proceder de la Providencia, a la cual nadie tiene el derecho de preguntar por qué de este modo y no de otra manera” (F.1, pág.16)
¡Para mayor gloria de Dios y la salvación de las almas!

