La Congregación de las Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón, desde sus inicios y fiel al carisma fundacional centra su apostolado del anuncio Evangelio en las cuatro dimensiones de la misión (Cfr. Const. 56) priorizando el servicio a los más vulnerables de la sociedad; sirviendo y reconociendo en ellos el rostro amado del Hijo de Dios hecho hombre, que dono su vida en la cruz y resucito para darnos vida nueva.
Cada Religiosa Franciscana Misionera del Sagrado Corazón encuentra su plenitud en el mandato evangélico: “hacer que cada persona conozca y ame al Hijo de Dios y pueda participar de la gracia divina y gozar de su condición de ser hijo(a) del Altísimo” (Cfr. Mt.28, 19-20). Una FMSC, donde sea que se encuentra, es misionera y esta al servicio de la Iglesia, ella con su vida va dejando huellas con gestos de amor que brotan del ejemplo del corazón traspasado de Jesús en la Cruz (Cfr. Const. 4).
Muchas fueron nuestras hermanas que dejaron su patria natal para ir donde la obediencia las llamaba a construir “el Reino de Dios” entre los predilectos del Padre. Hoy resaltamos a nuestra hermana Victorina Colla y junto a ella recordamos y agradecemos a tantas otras hermanas que nos dejaron un legado de la vivencia de los valores de nuestro carisma.
Compartimos algunas partes de la biografía escrita por la Comunidad Educativa “Felmer Niklitschek” Puerto Vara – Chile, donde queda resaltada la vivencia de nuestro carisma de: “EDUCAR A TRAVÉS DE LOS VALORES FRANCISCANOS, como el amor, la sencillez, la alegría, la humildad… que la hermana Victorina compartió en colegio, con las familias, los estudiantes y colaboradores.
La dura prueba del voraz incendio (06/06/1985) en aquel entonces Escuela “Felmer Niklitschek” ha fortalecido aún más a sor Victorina para trabajar en la reconstrucción del establecimiento, involucrando a los laicos, bienhechores, instituciones nacionales y extranjeras, favoreciendo el trabajo colaborativo como expresión de unidad, donde quedaron demostrados sus valores como la fe, el amor, la humildad y virtudes como la fortaleza, la resiliencia, el tesón, valores y virtudes que cultivó hasta hoy en cada uno de los integrantes de nuestra comunidad educativa. Ella se focalizó siempre en la misión de formar y educar transmitiendo una cultura en la fe, en la disciplina, en la rigurosidad en el trabajo, en la organización y en el buen uso de los recursos hasta lograr en forma paulatina la prestigiosa institución que hoy existe.
La hermana continuó a través de estos años, liderando procesos de modernización de la educación en el colegio Felmer Niklitschek en sintonía con los requerimientos del Ministerio de Educación y las necesidades de la sociedad en permanente cambio.
Procesos como:
- Certificación y recertificación con Fundación Chile,
- Excelencia académica,
- Cambios vanguardistas y visionarios que propone el MINEDUC,
- Ley SEP,
- Ley de Inclusión la que permanentemente monitoreó para que estas sean promotoras de igualdad y equidad, derecho y oportunidades para sus estudiantes y familias.
En el año 2016, a través del Consejo Municipal recibe un reconocimiento de la Ilustre Municipalidad de Puerto Varas declarándola Hija Ilustre, ceremonia que se efectúo en el gimnasio del colegio en un consejo ampliado, en presencia de sus estudiantes, padres, apoderados y exalumnos.
A finales del mismo año debe enfrentar otra gran prueba, su salud se ve quebrantada debido a una grave enfermedad, pero a pesar de las complicaciones y de su complejo tratamiento continuó trabajando con esmero y dedicación, hasta ayer 23 de junio del presente año.
Desde el 2002- 2020 como colegio fuimos parte honrosa a través de la “Ley de Subvención Escolar Preferencial”, por el “reconocimiento de la excelencia académica” por el Sistema Nacional de Evaluación de Desempeño
La Universidad San Sebastián, Puerto Montt, sede Patagonia, en el 2017, le otorga el “Premio Aurora” por su infatigable labor educativa y misionera, su carisma, misión franciscana que consiguió transformar la vida de niños/as y jóvenes que han pasado por las aulas del colegio Felmer Niklitsheck.
En el presente año, bajo su dirección, su gestión integradora de generar y hacer equipo de trabajo, entrega a los docentes y sus estudiantes un gran reto para realizar las clases híbridas: pantallas touch, el laboratorio stem para el aprendizaje colaborativo en las ciencias, las matemáticas, geografía, contenidos para diversas asignaturas, tecnología, recursos que aportarían como siempre a su mirada de fortalecer el proceso de aprendizaje y enseñanza, para que cada estudiante sea gestor de sus propias experiencias de aprendizaje.
Directores de otros establecimientos deseaban conocerla, conocer su trabajo, sabían de su liderazgo, conocer nuestra experiencia de comunidad escolar, reconocida por el ministerio de Educación, modelo de dirección, gestión educativa, mañana viernes tendría un encuentro con directores de chile, elegida como ejemplo de liderazgo educativo para que contara su experiencia, preparaba su relato para este importante evento.
Hermana Victorina, tu comunidad sabe que con cada uno tuviste una experiencia de diálogo fraterno, los comprometiste con tareas, desafíos, también los orientaste, en alguna oportunidad con severidad, ternura y delicadeza, los acompañaste en momentos difíciles, mostrando empatía con la realidad de todos y todas, de escucha activa, les brindaste el apoyo que cada uno necesitó, confiada en que tus colaboradores te responderían como a ti te gustaba, con compromiso, entrega, lealtad, responsabilidad y vocación.
La Comunidad Educativa reconoce tu infatigable labor, modelo de perseverancia, voluntad. Dejas un legado de sencillez, humildad, de esfuerzo, resiliencia, de tenacidad, para no claudicar ante la adversidad”.
Con alegría.
PAZ y BIEN
El 1 de septiembre de 2020, una pregunta imprevista me fue dirigida por Sara Puluhen, una niña de 7 años, que deseaba prepararse para recibir el sacramento del Bautismo. Preciso que sus padres son practicantes, pero cada uno en su propia religión. Efectivamente la madre es musulmana y el padre católico. Incluso con esta diferencia de religión, ayudan a la Congregación de las Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón desde hace 10 años.
Sara es una niña muy inteligente y muy interesada en temas religiosos. Así pues, comenzamos la preparación y a finales del mes de octubre de 2020, durante una celebración muy conmovedora, hizo solemnemente su entrada en el catecumenado de la parroquia san Aldric - Le Mans (Francia).
A pesar del covid 19, hemos realizado los encuentros con dedicación dos veces por semana. Tuvimos tres reuniones con el párroco, el padre Hervé-Marie Cotten. Todos los sábados, los padres estaban presentes para acompañarla, porque son muy respetuosos de la elección de la hija y muy comprometidos en su formación. Para ello hemos tenido un día de retiro con los padres, madrina, padrino y padrino.
También a causa del covid 19, el Bautismo que estaba previsto para el 11 de abril de 2021 fue pospuesto para el 30 de mayo, día de la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Sara deseaba con ansias que llegara ese día. El sábado 29 de mayo por la mañana tuvimos por primera vez un tiempo de oración y de adoración al Santísimo Sacramento. Sara estaba extasiada ante el misterio de Jesús en la Hostia consagrada; de rodillas lo adoraba e hizo su oración personal silenciosa y gozosa.
Finalmente, el día tan deseado, el domingo 30 de mayo de 2021, en presencia de su familia, de sus amigos y de la asamblea parroquial, Sara se convirtió en «la hija predilecta del Padre, la bautizada preferida de Jesús y el rayo de la luz del Espíritu Santo.» según sus propias palabras.
Las fotos son la prueba de esta etapa importante en la vida de Sara y su familia. Doy gracias a Dios por haberme dado la alegría de acompañarla en el conocimiento del Señor y de su entrada en la Iglesia.
Sor Marie Armelle Kosta
Provincia «San Luigi IX»
El mes de mayo, en muchos ángulos de la tierra, es el mes dedicado a la Santísima Virgen María, la Madre del Dios encarnado y modelo de Madre. Por eso también, el mundo celebra a las madres, mujeres que acogieron la vida que Dios permitió que se gestara en ellas.
En todas partes se busca la forma de homenajearlas, de hacerles sentir lo importante, lo valiosas, lo esenciales que son para el desarrollo de la vida de los seres humanos. En los países latinoamericanos, se las festeja con misas, cantos, bailes, regalos, abrazos, flores, con diferentes muestras de amor y gratitud a quien es capaz de dar la vida por los hijos, claro, en tiempos de pandemia como los actuales, todo ha cambiado.
Algunos de los valores en que se forma a los niños con nuestra acción evangelizadora, son la gratitud, el respeto, el amor a las madres, a los ancianos, a los que han dado todo para forjar una familia mejor. Una muestra de ello, es la celebración del día de la madre con los ancianos de la “Pastoral de salud” y “los niños de la Infancia Misionera” de la comunidad Santa Isabel de Hungría Cusco – Perú. Desde una visión meramente humana, y más aún cristiana, esta actividad es muy significativa para el entorno.
Los niños de la Infancia Misionera, a través de sus encuentros, tanto presenciales, los sábados por la tarde, como virtuales, el último domingo de cada mes por la mañana, reflejan gran entusiasmo y responsabilidad en sus actividades. Su compromiso es admirable, fuente de motivación y entrega.
Por otra parte, es muy triste la soledad y abandono en que se encuentran muchos adultos mayores, sobre todo en este tiempo de pandemia donde experimentan con más fuerza el abandono, la enfermedad y la soledad de la vejez.
En esta realidad, la Palabra de Dios, siempre viva y eficaz, sale al encuentro en el camino de la vida: ``Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Dios temerás; yo soy el SEÑOR” (Lv. 19,32), o también “Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará” ( Prov. 22, 6).
Debido al aislamiento social en Cusco- Perú, a causa de la pandemia, los días domingos no se permite la salida de los domicilios, de ahí, que la celebración del día de la madre se realiza el sábado 08 de mayo. De esta manera, se da la posibilidad a los niños de la Infancia Misionera que conozcan a los abuelitos de la pastoral de salud, de las Hermanas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón del Cusco y compartan con ellos.
El lugar más adapto para la acogida y celebración es la casa de Dios, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, quien en su organización dispone de animadores de los grupos de ancianos y de niños, vitales en la conducción del grupo.
Las palabras y las enseñanzas siempre deben ir acompañadas de las obras, la coherencia en lo que se dice y hace, es el camino de formación, en esta situación para los niños. El gesto concreto de compartir es muy significativo en los pueblos latinoamericanos: las ancianitas reciben una bolsita solidaria de alimentos, un vaso de gelatina con fruta, una flor y un globo en forma de corazón, gestos que cargan de emoción a las 45 abuelitas que se hacen presente al encuentro.
La presencia de dos generaciones- la fragilidad del anciano y la alegría de los niños-, se confunden en un cariñoso abrazo, mientras los pequeños entregan sus presentes. En un simple gesto se logra la unión de dos generaciones: de una parte, la existencia que se acerca a la meta, cuando se va escapando la vida, cuando se debilitan las fuerzas y “se vislumbra cercano” el abrazo con el Padre eterno; y por la otra, la montaña de sueños latentes en corazones inocentes que empiezan a valorar y a descubrir el sentido de la vida.
Hermosa oportunidad para hacer ver a los niños la realidad de algunos abuelitos que sufren la soledad y el abandono por parte de sus familias y la sociedad, y como un simple gesto, les llena de alegría y emoción. He aquí la diferencia entre la celebración que hace la sociedad consumista y la que está animada por el amor a Dios: dar todo lo que se tiene, también al “extraño”, ¡al que no pertenece al círculo familiar!
Los niños disfrutan este encuentro y valoran la grandeza de las buenas obras, de hacer el bien y de cómo se enriquece el corazón del que se da, porque todo lo que se hace al otro, se hace a Jesús, como Él mismo ha dicho, presente en cada ser humano, en especial en los hermanos más débiles que sufren y pasan necesidad.
Al concluir, la Palabra de Dios, una vez más, sigue dando sentido de vida eterna también a los pequeños de este rincón del mundo, y en boca del Apóstol, exhorta a “dar con alegría”, y la bienaventuranza del Señor, “vengan benditos de mi Padre, porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer,”
¡He aquí, los corazones inocentes de los niños cusqueños que son buena tierra! La semilla está creciendo, quiere dar frutos, el 30, ¡el 70 y el 100!
¡Sea el buen testimonio de los adultos que les rodean y de la sociedad que cada uno forja, el que les permita seguir creciendo con la luz de la fe!
Hermanas del Cuzco - Perú
Ha pasado ya un año, y aún estamos en tiempo de pandemia. El Covid 19 ha recorrido su camino dejando huellas de perplejidad en la vida cotidiana, por lo que los encuentros se realizan on-line, y este medio se ha transformado en un nuevo estilo vida. De todas maneras, agradecemos que existan estos medios digitales y virtuales de comunicación porque nos ayudan a establecer relaciones sociales. Estamos agradecidas en particular porque hemos tenido la gracia de participar en un encuentro de formación permanente y así encontrar a tantas religiosas de votos perpetuos. La reunión fue organizada por el USMI (Unión de Superiores Mayores de Italia) los días 15 y 16 de mayo de 2021, a través de la plataforma Zoom. También participaron hermanas de las dos comunidades de Albania y de otros países del mundo. Fue un momento importante y muy oportuno porque las hermanas de la Provincia “María Inmaculada” nos vimos y compartimos nuestro camino.
El convenio realizado en estos dos días puso de relieve el tema: SIEMPRE EN MISIÓN: ESTOY AQUÍ POR OTRO ESTILO DE VIDA.
En el primer día, la relatora sor Lucía Antonioli desarrolló el tema: "Una mirada profética y contemplativa" y utilizó tres palabras clave para entrar en el corazón de la Palabra de Dios mediante la Lectio Divina del pasaje del Evangelio de Lucas 12, 27ss - la mirada, la profecía, la contemplación, que son también las condiciones necesarias para asumir otro estilo de vida.
Nuestra mirada contemplativa viene de fuera de nosotros y debe convertirse en el instrumento con el cual nos juzgamos a nosotras mismas. Estamos llamadas a gustar la Sabiduría, contemplar la historia de nuestra familia religiosa donde los fundamentos esenciales del carisma no cambian, pero se podrá modificar la forma para responder a las provocaciones de nuestro tiempo. A partir de nuestra realidad humana, bautizadas, con nuestra consagración somos partícipes de la vida de Cristo: Aquel que es Sabiduría y habita en nosotros, nos hace portadoras y testigos de su palabra, que se funda en el amor y en amarnos unos a otros.
El segundo relator del día, el profesor Tonino Solarino, profundizó en los aspectos espirituales y psicológicos del tema: "Ecología de la vida cotidiana" y destacó la higiene de la casa, es decir, de nuestro corazón y la higiene de la relación.
El profesor Solarino luego, hablando de las patologías del tiempo - la mastica y escupe; el ataque de pánico; el narcisismo, y el estilo bordelinde, puso de relieve que estamos llamados a los nuevos paradigmas de vida y "no conformarnos a la mentalidad de este mundo". El sufrimiento psicológico actual exige organización diferente, cultura diferente, las patologías cambian y la psique expresa las patologías del tiempo. También el sufrimiento tiene su inteligencia que debemos acoger: la sabiduría de un nuevo modo de estar consigo mismas y con Dios. Hay que saber distinguir las heridas existenciales de las espirituales porque las heridas de la vida ayudan a sanar otras heridas si están dirigidas a Dios. Al hablar de la higiene del corazón, ha evidenciado que muchas de nuestras acciones son sinceras, y muchas otras son fruto de la inconsciente y éstas hieren. La crisis que producen las heridas debemos tomarla como una oportunidad para permitir la higiene del corazón que transforma el amor en don, en efecto, todo amor nace de la necesidad, nos pide morir a nosotras mismas para amar a los demás.
Para permitir la higiene de la relación fraterna, hay que recordar que la primera relación fraterna comienza por la escucha de sí mismos: esta es una tarea, un don que hay que intercambiar recíprocamente para generar vida y amor. La comunidad es el lugar donde se realiza la purificación.
El día siguiente el P. Antonio Marzano habló sobre el tema: "Alegría y Paz" que son los frutos del deseo, en efecto, la consecución del deseo es felicidad. Además, los límites hacen que nuestro deseo sea concreto. Lo que no nos hace alcanzar el deseo es el bloqueo que no nos ayuda a ver más allá del límite. Nos corresponde a nosotros elegir el medio para alcanzar nuestro deseo y experimentar "un estilo de vida evangélico capaz de alegrarse profundamente sin estar obsesionadas con el consumo". Nos corresponde a nosotros elegir el camino que conduce a la verdadera alegría y a la paz, distinguir lo que es ilusión y engaño. P. Marzano, además, destacó un modo alternativo para vivir la vida, esa modalidad que puede llevar realmente a la verdadera alegría y paz y es permanecer en Cristo, en efecto la alegría no es satisfacción de nuestros deseos, sino el estar en Cristo. ¡Jesús es paz y alegría y el único modo de conseguirlas es permanecer con Él!
El momento de compartir con el grupo, fue el momento más hermoso, en efecto en este tiempo sentimos fuerte la necesidad de encontrarnos, confrontarnos y animarnos y nunca ha faltado. Después de las conclusiones del convenio, la tarde del 16 de mayo, sentimos la necesidad de compartir más con todas las hermanas de la provincia que participaron. Y así, aunque el tiempo nunca es suficiente, hemos tenido la alegría de vernos, de encontrarnos y compartir el deseo de un nuevo estilo de vida.
Estamos agradecidas al Señor y rezamos para que nos comprometamos a vivir y testimoniar juntos un estilo de vida basado en la mirada contemplativa, capaz de "ver lo nuevo en el mismo" para tejer relación de fe y de amor y así llegar a ser profetas auténticos en nuestro tiempo.
Una de las participantes interpretó el gusto de todos nosotros con las siguientes palabras:
"Permaneced en mi amor, para que vuestra alegría sea plena" Jn 15, 9-11. Permanecer es una invitación de intimidad, de una relación profunda con el Señor en la oración, en la adoración, en el coloquio silencioso con él, que sólo es la fuente de toda sabiduría, que arroja luz de amor en el corazón para vivir unida a él todos los momentos de mi vida. Sólo si permanezco en su amor, me dejo transformar por Él y me convierto en don de amor para los demás. Sólo permaneciendo en Él puedo ver la Buena Noticia también en los momentos de crisis, de dolor, en mi fragilidad, en la debilidad y en mis límites, en aceptar todo esto para aprender la humildad, abierta a aceptar la corrección, los límites y la fragilidad de los demás. De hecho, creo que el cambio puede ocurrir empezando por nosotras mismas con la ayuda de Dios y así seremos "buenas" juntas, para el Señor. Sólo el don del Espíritu es capaz de curar las heridas,e hacer higiene en mi corazón, y de hacerme capaz de ensalzar "la casa", es decir, mi corazón. Sólo permaneciendo en su amor podemos encontrar "lo nuevo en lo ordinario", aprender y ser expertas en encontrar a Dios en las hermanas, expertas en estar, en el perdón, en la ternura, en la intimidad y en la claridad. "Permaneced en mi amor...". Permanecer en su amor es el punto de referencia, una verdad donde puedo verificarme diariamente: ¿Dónde estoy yo? ¿Cómo estoy viviendo mi vida? ¿Vivo por el amor de Dios? Es no sólo una invitación para mí, sino también un mandamiento de amor, un don es una promesa porque Él sabe que sólo en Él podemos vivir la alegría plena y la paz verdadera, y con Él toda esta reflexión puede dar fruto de testimonio en la cotidianidad."
¡Para alabanza y gloria de Dios!
Las Hermanas de la Provincia "María Inmaculada"
El Covid 19 ha marcado profundamente la vida de las personas y de nuestra sociedad. Esta difícil experiencia ha puesto de relieve nuestra concepción de la vida y nuestras riquezas interiores y, al mismo tiempo, nuestros límites. Ha revelado la bondad de tantos hombres y mujeres que viven a nuestro lado y que se dedican al cuidado de los enfermos y confortan a los que lloran la pérdida de un pariente.
El tiempo que vivimos es un tiempo de gran sufrimiento, pero también un «tiempo de gracia». Permite reorientar nuestra sociedad y nuestra vida personal. La pandemia nos ha recordado que nadie puede salvarse solo... Todos sentimos la urgencia de cultivar la fraternidad y la solidaridad, que se manifiestan, como dice el Papa Francisco, en gestos de generosidad... y al aceptar el hecho de que vivimos juntos en una casa común, vinculados por lazos de reciprocidad.
Precisamente con este espíritu, la comunidad católica de Tavannes (Suiza) se ha comprometido a recuperar los vínculos que se habían debilitado y a revitalizar el impulso evangélico, de manera compatible con las necesarias restricciones sanitarias.
Nuestras relaciones interpersonales se han debilitado por la dificultad de reunirse en asamblea dominical; la falta de encuentros fraternos, de apoyo recíproco nos ha tocado en profundidad. Ahora todos debemos despertar, del letargo que inconscientemente ha frenado nuestra vida de cristianos y las hermanas estamos en primera línea en este camino de revitalización y de renovado entusiasmo misionero.
La custodia de los niños, después de la cuarentena debida a la enfermedad de las hermanas, continúa en la alegría y en el compromiso. Los chicos del Glee Club estaban ansiosos por conocerse y ahora tienen la alegría de estar juntos, aunque aún no se les permite cantar en grupo durante las celebraciones.
En cumplimiento de las normas de seguridad, los miembros del grupo «Evangelio en casa» también se reunieron regularmente durante el período de pandemia. ¿Cómo expresar la alegría y el agradecimiento de las personas solas o enfermas que ahora pueden recibir la Comunión o simplemente tener un tiempo de compartir con la hermana?
Después de un largo período de interrupción, no es fácil reanudar los encuentros de catequesis. El confinamiento, debido a la pandemia, ha privado a algunos niños de la celebración tan esperada y preparada de una etapa de su iniciación cristiana: Bautismo, Reconciliación, Comunión y Confirmación. Es verdad que el equipo pastoral propuso a todos los niños actividades en línea que permitían mantenerse en contacto entre sí y con la parroquia, y por tanto continuar su preparación a los sacramentos. La catequesis ahora retoma a un nuevo ritmo y la organización está bien estructurada.
Superado el momento más crítico de la pandemia, los niños, que deberían haber recibido los sacramentos el año 2020, pueden tener por fin una «celebración individual». La participación de cada niño es más profunda y viva porque cada uno se siente personalmente implicado y toda la asamblea interesada. Todo converge en lo esencial, en el sentido más profundo y rico del sacramento. Desde la fiesta de Jesús Misericordioso, cada domingo, la comunidad se reúne en torno a uno u otro de estos niños y de sus familias que celebran el Sacramento.
Se anuncia un alba nueva, un renacimiento humano y espiritual para vivir en la "ternura providencial de Dios Padre".
Las hermanas de Tavannes - Suiza

